Capítulo 120: Las brujas de Muniellos.
El movimiento era lento, pero constante, el murmullo de un par de personas, se escuchaba lejano, el sol golpeaba su rostro levemente, como si se estuviera colando por alguna rendija, y abriendo sus ojos violetas, aquella loba se levantó abruptamente notando como algo desconocido, a todo lo que se hallaba a su alrededor.
—Al fin despiertas…a no ser porque noté tu respiración, te habría dado por muerta. Estas hecha un verdadero desastre, será mejor para ti ducharte, en la parte trasera hay un peq