Capítulo 75. Iremos a la manada de tu nieta
El gruñido de Kaelan estremece a todo el bosque, incluso Uriel se tapa los oídos, abrumado por la potencia. Saber que ese demonio está por allí, libre y destruyendo a más seres, igual que lo hizo con casi toda su familia, produce en él un dolor y una rabia indescriptibles. No puede soportar la idea de que ella esté viva, de que haya podido salirse con la suya durante todos estos años sin que nadie se haya percatado.
—Necesitamos un plan —razona Uriel, pero él está tan furioso que ni siquiera p