—Aqui estas, sana y salva en tu pasteleria— Jackson me sonrió.
—Gracias, no tenias porque traerme— aun me sentía apenada.
—No iba a dejarte sola después de lo sucedido en el bosque— Jackson parecía preocupado y complacido a la vez, realmente era difícil adivinar que estaba pensando.
—por favor, no lo menciones— le pedí —Hagamos como que no sucedió—
—Lo de las pesadillas o lo de nuestro encuentro— pregunto él sin ninguna intensión aparente de olvidar el tema.
—Olvidalo— le dije dándome vuelta y e