El rostro de todos los presentes muestra absoluto desconcierto y no los culpo, poco se sabe de mí y de lo que puedo o no puedo hacer, de lo que me afecta y de lo que no, de cualquier cosa importante de mi persona y mi loba, por lo que hay cosas que incluso yo misma desconozco. Quizás sea extraño, sin embargo, si lo consideramos, no es tan raro: he vivido cientos de vidas, es verdad, no obstante, también han sido muy cortas, solo un tercio o la mitad del tiempo vivido con suerte han sido con Lua