En cuanto llegamos a la casa, mi suegra está en la entrada, sentada en uno de los escalones del frente, y se pone de pie con una sonrisa en cuanto nos ve. Parece entusiasmada, ¿qué le pasará?
-Qué bueno que llegan, antes de que todo el desastre se desate, quiero pasar tiempo con mi nuera, ¿te molesta si me la llevo, querido? Tengo una reservación en el SPA de la manada y, estoy totalmente segura, a ella le vendría muy bien al igual que a mí.
Tayler me observa con una sonrisa de lado.
-Por mí