Una semana después de la ceremonia de Luna, Lyon poco se acercaba a Aysel, podría decirse que la evitaba en lo posible, las únicas veces que lo veía en el día era a la hora del desayuno y en la cena, en esos momentos gobernaba el silencio, solo Feray hablaba de lo que iba aprendiendo en el huerto con ella, o de la escuela.
Y cuando Lyon tenía que decirle algo referente de Feray se tomaba la molestia de entablar unas palabras, para él, ella se había convertido en la institutriz de su hermana.
Un