Y mientras Esteban y Samanta disfrutaban del Vaivén de sus cuerpos; a casa de Samanta iba llegando su hermano junto con Lucía. Sin saber lo que se encontrarían.
Al llegar Christian decide invitar a Lucía a quedarse un rato más haciendole compañía.
—Que te parece sí te hago algo rico para cenar. Sería la primera cena de los dos como novios. —Dice Christian entusiasmado. —Dale di que sí.
Lucía no podría estar más feliz se sentía como si se hubiera ganado la lotería, por fin las cosas empezaban a