Christian y Samanta iban en auto camino a casa luego de haber almorzado por fuera.
—Hermano quiero confesarte que sé por lo que estás pasando en estos momentos. Y no me gusta verte así.
—Sam tranquila, te confesaré algo también, estoy enamorado. Actúe de manera tonta, y no lo quería aceptar, pero he estado reflexionando y creo que me voy a dar una oportunidad. —Christian suspira con pesadez —Pero hay un inconveniente.
—Que aún no conoces en persona a la chica que conquistó tu corazón —Menciona