NARRA CLARA
—La misma mi amor y le acaba de arder en el hígado que le dije que estaba contigo y de nuestra hija. — digo sonriéndole y él niega.
—¿Sera que vino por casualidad o te habrá seguido? — me preguntó y yo encogí mis hombros.
—No lo sé cariño, solo sé que ahora es más peligrosa porque ella siempre ha querido algo contigo. Debiste quedarte y ver su rostro cuando le dije de ti. Lo extraño es que no la había visto en todos estos meses aquí en el campus. No quiero pensar o siquie