Moscú:
Mansión de Rose Fiori:
Víktor:
Camino de aquí para allá, parezco más nervioso que el propio novio.
Él se mueve, sigilosamente, alargando su mano a la botella de vodka y chisto en reproche.
—Deja eso.- lo reprendo. – la última vez que estuviste aquí, te emborracharme, armaste un escándalo publico y te llevó la policía. Mi madre casi me deshereda por tu culpa.
Rueda los ojos, abriendo el champán y sirviéndose una copa.
—¿ Estás seguro de que es ella? Realmente crees es que la indica