— No creo que sea buena idea que se la lleve a casa —. Aconsejó el psiquiatra.
— Yo opino lo contrario. Creo que estar en su hogar, rodeada de atenciones y cariño le hará bien. Tal vez así pueda recuperar su carácter benévolo y desprenderse de la locura.
— No es así como funciona —. Rebatió el profesional preocupado en extremo. — Sé que es difícil de digerir, pero Mara supone un peligro para usted, para sí misma y sobretodo para el feto que crece en su interior. Recomiendo confinarla a una i