— ¿ Están conscientes de lo que dicen?
— Son acusaciones muy graves.
Los policías insistían mirando fijamente a Mara que no conseguía sostenerles la mirada.
— Somos las víctimas y aún así siento que nos están tratando como si hubiésemos hecho algo malo —. Intervino Alice. — Tal vez deberíamos llamar la atención de la prensa en vez de venir a confiar en las autoridades que se supone deben protegernos.
— No se precipite señorita. No es eso lo que estamos diciendo.
— ¿ Entonces nos ayudarán?
—