11° Renace el peligro.
Lia se alejó del tumulto de personas que se acercaban a ver al hombre herido en el suelo mientras Felipe se encargaba y cuando llegó al otro lado del comedor contuvo el aliento mientras el teléfono sonaba.
Con cada tono se ponía más débil hasta que se tuvo que sentar en la silla más cercana. Cuando alguien descolgó el teléfono abrió la boca para hablar, pero estaba paralizada.
— Presidencia EnerTech — le dijo la voz de un hombre.
— ¿O… Oliver? — el hombre se quedó en silencio un momento.
— El s