Se podía sentir el aura asesina de los mafiosos. Esta vez el CEO Valencia se había topado contra pared. No era ningún debilucho pero las habilidades del rudo mafioso estaban por encima de las suyas. Tan orgulloso como era le costaba aceptarlo, pero si no se detenía no iba a salir vivo de ahí.
— Emill, ¡¿Qué carajos se supone que estás haciendo golpeando a este imbécil?!
— Axel llegaba con los Black y los Ferreira detrás de él. No podían dejarlo solo porque sabían que se iba a liar a golpe