Axel. perfectamente vestido como siempre, se encontraba en su oficina, estaba intentando trabajar y sacarse de la cabeza al jóven mafioso, le había enviado unas rosas rojas haciendo evidente que estaba interesado en él.
El CEO revisaba continuamente su celular a la espera de algún mensaje, una señal de que su sutil mensaje habia sido recibido, pero nada pasaba.
— este mafioso que se piensa, ¿Cómo se atreve a tenerme aquí esperando por su mensaje? Pero... ?Le gustarían. las rosas? ¿Le parecer