El CEO, Lombardi, comenzó a quitarse la corbata, se sacó el costoso saco y los zapatos, iba desabrochando poco a poco su impecable camisa, el ya solo estaba en el pantalón en el que resaltaban sus bien trabajadas nalgas, Donovan tenía un cuerpo atlético
Adriana, no podía dejar de ver los cuadros del abdomen que se marcaban en su marido, sus brazos en los que resaltaban las venas, era todo un espectáculo ver a ese hombre semidesnudo
— Do... Donovan, ¿Por qué te desvistes aquí? ¿Dónde est