Las miradas de los CEOS y las esposas se fijaron en la bella mujer que llegaba a su mesa, su temple era impactante, muy difícilmente una mujer se atrevería a hacer una pregunta tan directa, se veía a millas de distancia que no tenia nada de sumisa
— Señorita Ferreti, hasta ayer le pedí una cita para hablar de viejos malos entendidos pero usted se negó, así que decidí ya después de muchos intentos dejarla en paz, pienso seguir adelante con mi vida y dejar que tú continúes tu romance con el..