El rescate de la novia.
El apuesto y atractivo CEO hacia su entrada al fin a la iglesia y dejaba muy en claro el por qué estaba ahí.
— ¡Ramses...! — La novia susurró el nombre del hombre que estaba de pie cerca del altar.
— ¡Qué demonios! ¿Tú quien eres y quien te has creído para venir a interrumpir mi boda con Carol? Parece que estás buscando la muerte. ¿Tienes una maldita idea de quién soy yo? — Tomas comenzaba a hacer alarde de su poder. Creía que iba a aplastar al intruso como a una cucaracha y sin ningún problema