La boda no era para nada en lo absoluto como solían casarse los hombres Black, ellos solían echar la casa por la ventana, el mejor chef, las mejores y más bellas flores, los más exclusivos e importantes invitados, un costoso vestido de novia y un elegante traje para vestir para el novio
A los nuevos esposos se les entregó el acta donde cantaba que ya eran marido y mujer, Candice, aún no se recuperaba del beso que el CEO, le había dado, a decir verdad besaba muy bien, sus labios eran suaves