Las horas del vuelo se me hicieron eternas, la señora Cristina no dejaba de llorar al saber que su hija se encontraba en peligro. A pesar de que estaba en contra de que Xavier supiera sobre la vida de sus hijos, era consciente que necesita saber la verdad de lo que ocurría.
—Mamá, ¿Crees que sea conveniente que el señor Peralta venga a la Isla?
—Se le tendremos que preguntar a Yen, solo ella puede tomar esa decisión. ¿Qué estás pensando, Dayana?
—Yen me dijo que tenía miedo, por eso me pidió qu