Quien hubiera pensado que el padre de Dayana le dijera algo tan serio a Dominick, creo que nos tomó por sorpresa. La tensión que habíamos provocado se había disipado en cuestión de segundos con ese comentario, si algo amaba mi amigo eran los retos, y es que justamente en eso se convirtió la loca de Dayana.
Cada uno estaba metido en sus propios problemas, el más confuso entre todo lo que había sucedido sin duda alguna era yo. Me pude esperar todo menos que Yen, fuera la chica que había cuidado c