POV Dalia
Pasé la noche escribiendo la carta que Eunor quizá recibiría con estusiasmo.
Me costaba referirme a ella como madre, sumado a que el tiempo limitado que había tenido para enseñarme los estilos artísticos de la aristocracia convertía el acto de escribir en una tortuosa cadena. Las palabras emergían forzadamente. No fue hasta la madrugada que la firma estuvo impresa en el papel.
El emperador Youn Zheng había roto las reglas seculares que prohibían a toda miembro del harén comunicarse co