324. ¿Dónde está Bella?
Leonardo
El caos se había instalado.
La mansión Martinucci, que siempre había sido un santuario protegido por seguridad de primer nivel, ahora parecía un campo de guerra. Hombres de traje iban y venían, los teléfonos no dejaban de sonar, las voces se superponían mientras los guardias revisaban cámaras, llamaban a contactos y trataban de reconstruir el rastro de Uria.
Pero no había rastro.
Yo estaba en el centro de todo, con la sensación de estar atrapado en una pesadilla de la que no podía desp