288.
Amber
El hospital apareció frente a nosotros, con las luces pálidas de la fachada cortando la oscuridad de la madrugada. El edificio parecía demasiado silencioso para el pánico que me aplastaba el pecho.
Magnus estacionó en la zona de carga y descarga, un área menos transitada que la entrada principal. Era un procedimiento estándar para garantizar nuestra seguridad.
Mis manos temblaban sobre el regazo y entrelazaba los dedos con fuerza, intentando controlar el escalofrío que me recorría la espa