240. Sorpresas
Leonardo
Salimos de Delux con una sonrisa que no me cabía en la cara. El contrato, por fin firmado, era mucho más que un hito para MGroup; era la prueba de que nuestro trabajo, nuestra constancia, estaban dando frutos. Pero, para mí, ese momento era especial por otra razón: Amber estaba a mi lado, radiante como siempre.
“Lo logramos”, celebré, con la voz cargada de entusiasmo al subir al coche. “Este contrato fue uno de los mayores desafíos, y ahora está firmado.” La miré; sus ojos brillaban. “