236. Entre el caos y el amor
Amber
El ruido fuerte y repentino me arrancó de la cama. Al igual que a Louis, la curiosidad pudo más que las ganas de quedarme en la habitación. Caminé en silencio hasta la puerta y la abrí apenas un poco, lo suficiente para ver a mi pequeño frente a Leonardo. Por un instante me quedé observando. La ternura con la que Leo le hablaba a Louis, explicándole que el ruido había sido por un "bichito en la pared", casi me hizo sonreír. Pero sabía que aquello no era más que una forma de no asustarlo.