230. Cumpleaños
Leonardo
Los días en Aspen habían sido un bálsamo para el alma. Desde que llegamos, cada instante se sentía como un regalo, una pausa en la tormenta que habíamos atravesado. Las semanas pasaron volando y, por fin, había llegado el día que mis hijos tanto habían esperado.
Bella, con un vestido lila lleno de brillos, y Louis, con un suéter azul y una pajarita que insistía en quedar torcida. Amber les daba los últimos retoques, iluminando la habitación con su sonrisa. Su calma era lo que más valor