"Bueno, eso fue un puto desastre." Jaspar resopló, arqueando una ceja ónix hacia mí mientras tomaba un largo trago de su vaso. Parecía completamente despreocupado, más incómodo que otra cosa.
Fue entonces cuando me di cuenta de que no estábamos solos.
La niña que me había tocado saltó hacia su costado, colocando un brazo protector alrededor de su pierna. Me miró con ojos color avellana, a través del cabello del mismo color que el de Jaspar.
La miré boquiabierta por unos momentos, todavía t