Mundo ficciónIniciar sesión―No se ve nada mal muchacho ―Bert me dice al oído mientras le echa ojo a Allegra.
―Y tú deja de echarle ojo.
―Tengo que hacerlo, tenía que verla en persona porque ella realmente logró conseguirte, y a mí quitarme parte de mi empleo.
―Tranquilo, que aún puedes servirme para otras cosas.
―Eso espero, porque te has convertido en mi cliente consentido.
El viejo Bert me hace bufar. Allegra deja de revolotear hasta que se







