Capítulo 37. El deber de un hermano mayor (1ra parte)
Tras terminar con el interrogatorio, Zlatan y Uziel se llevaron al bandido al palacio para que la reina dictara sentencia. También, acordaron con los oficiales una buena planificación para aumentar la seguridad en la villa.
Por su parte, Brett y Eber fueron atendidos por el médico real, comprobando así que no resultaron heridos, pero si aturdidos por los disparos. La reina Panambi se acercó a ellos y les dio un beso a cada uno. Éstos, a su vez, la abrazaron y se quedaron así, por un buen rato.