— Paul me acaba de decir que se quedó accidentado, está con Melissa. — Puse el agua sobre la mesa de centro.
— Si, me acaban de avisar, gracias. — Casi se tomó el agua de un solo trago.
— Estabas seca, ¿Quieres más?. — Le ofrecí sorprendido, al tiempo que recogía el vaso vacío sobre la mesa.
— No, gracias, estoy bien. Es que la parada del bus está algo lejos de tu casa y afuera hace mucho sol. — Respondió sonriendo.
— ¿Por qué no me llamaste? Podría haberte buscado. — De inmediato frunció el en