Llegué el edificio alto tarde, sin embargo, todavía había mucho movimiento en el lugar. La enorme estructura era imponente, se veía lujosa desde afuera, supongo que es normal, pues pertenece a una importante empresa legal.
Entré lleno de seguridad, me acerqué a la recepción para notificar a quien iría a visitar, me enviaron al ascensor, llegué al piso indicado donde me encontré con una segunda recepción, más pequeña.
— Buenas tardes. — Saludé a una señora morena y elegante que estaba sentada t