Al ponerse la noche, los hermanos Sonobe se preparaban para cenar.
De modo que las criadas debían adecuar el comedor para los amos de la mansión.
Situaron en el centro del bufet tres candelas labradas en diamante naranja, una tradición familiar que perduró durante generaciones. Dado a qué dictaba " El honor de la presencia Sonobe sobre la mesa".
_ Vaya, vaya, tenemos reunión familiar. Admito que si nos sigues recibiendo con tanta ostentosidad jamás volveré a quejarme en mi vida de ti, Jean Paul