En tanto el segundo hermano de los Sonobe aún estaba desaparecido, los otros dos aguardaban en la mansión vacacional de Roma. Gianluca se había ido a dormir en su respectivo aposento, sin embargo, Jean Paul aún seguía a la espera de la reaparición de su hermano. Los guardias de las mazmorras los dejaron marcharse después de un tiempo concreto que fue exhortado por Jean Pierre y al cual estos hicieron caso omiso a su orden. Cada vez, los juegos de su hermano los dejaban sin comodines para enfren