En el centro penitenciario de San Vittore, Milán, se encontraban como prisioneros los tres hermanos Sonobe. Habían tenido piedad en mantener a dos de ellos en una mazmorra exclusiva, sin embargo, el menor de los Sonobe no corrió con la misma suerte.
La venganza del oficial al que Gianluca le había propinado una paliza, consistía en mantenerlo cautivo detrás de las rejas con un puñado de reos, que se aplastaban los unos a los otros. Dejando a un furioso Gianluca sin suficiente espacio para respi