Cerre por un momento los ojos ya que estaba muy mareada, cuando de pronto escuche el motor de un coche que llegaba al aparcamiento, al abrir mis ojos me di cuenta de que era el coche de mi amiga Ana que acababa de llegar, bajo enseguida de su auto acercándose a donde yo estaba, ayudándome a levantarme del suelo.
—- Irene cariño, ¿qué te ha sucedido? tienes muy mala cara, anda vamos te voy a llevar con mi tía Joana a su casa, que hoy no trabaja en la clínica pero tiene consultas en su casa — me