Capítulo veinticinco: Adiós vacaciones.
El tiempo pasaba y nosotros seguíamos ahí, abrazados mientras mirábamos la playa, se podían escuchar las olas romper en la orilla,
— ¿Sabes?, realmente amé esta sorpresa, es la primera vez que alguien hace algo tan tierno por mí— le aseguré con total franqueza,
— Me alegro de que te haya gustado. Con solo ver tu sonrisa sé que todo valió la pena.
Matt tomó una almendra cubierta de chocolate acercándose a mí de forma seductora, acaricio mis labios ejerciendo un poco de presión sobre el lab