Capítulo once: El defensor.
Me quedé sentada disfrutando mi trago y moviéndome al compás de la música, mientras observaba a las personas en la pista, era muy divertido verlos, algunas parejas estaban muy melosas; otros grupitos bailaban y se chocaban entre sí, habían muchas personas con sus propios estilos, en fin; mucho para ver.
Mientras estaba en las nubes y contemplando la pista, alguien se sentó a mi lado sin que me diera cuenta,
— Hola hermanita.
Uff, esa vos otra vez no, fue lo primero que se cruzó por mi me