Capítulo ciento treinta y tres: Sus celos.
— ¿Qué cuchichean ustedes dos? — pregunta Lu mientras se sienta sonriente, alado mío, secando sus manos,
— No mucho acá hablando de los sobrinitos— le digo mientras vuelvo a observar a la pequeña en mis brazos,
—Ahí, si ambos están grandotes ya— asegura mientras arregla un zapatito de la pequeña,
Juno viene hacia nosotras, para dejar al bebé con su madre e ir junto a su hermano un rato.
—Toma Renata, te devuelvo a este bribón, ya me arrancó otro mechón de pelo de nuevo, ¿verdad Axel?