Capítulo cien: Final conflictivo.
Cuando Rebecca fue llamada para declarar, fue la gota que rebaso el vaso, escucharla en el papel melodramático de madre dolida, con esas lágrimas de cocodrilo, profesando un amor por mí que jamás existió, solo me daban ganas de vomitar. Juró y perjuró que jamás haría algo para lastimarme.
“Ella es mi única hija biológica, aunque hemos tenido nuestros malos días, siempre me preocupe por ella, creerla muerta fue devastador para mí, tomar la decisión de desconectarla fue lo más difícil que he hec