ANDREW
—¡Dijimos que íbamos a esperar! —brama Karla al otro lado de la línea.
Muevo el cuello con estrés, la mano me hormiguea y trato de mantener la calma.
—Quien está al mando soy yo —dejo claro—. No tú ¿hasta cuándo lo vas a entender?
—Tal vez hasta que comiences a comportarte como el líder de la Yakuza —replica.
Su voz me da dolor de cabeza y rápido me arrepiento de haberle llamado.
—Solo haz lo que te pido —exijo.
—Es una locura —bufa.
—Bueno, es mi locura —cuelgo.
Miro el paisaje que