EMMA
Cuando abro los ojos, siento que todo es un sueño, me toma solo dos segundos para darme cuenta de que la pesadilla es una realidad que me pisa los talones y hace que el mundo se me venga encima, me veo en la cama desnuda, una charola de plata con comida, descansa sobre la mesilla de noche, me incorporo, recordando todo, deseando ver a mi hijo.
Voy hacia la puerta con la intención de abrir, encontrándome con la sorpresa de que no está cerrada, pero dos hombres la vigilan, cierro de inmedia