—¡Tío!
Le lanzo una mirada cargada de advertencia.
—Iré con ustedes.
—¡Sí! —Michael se mueve entre mis brazos, quiere que él lo cargue.
De malas se lo paso y entro al auto, no espeto más, no quiero que mi hijo presencie peleas, vamos a lo que es un sitio de comida rápida para niños. Pedimos hamburguesas, sodas y postre, Michael se la pasa hablándole sobre sus superhéroes favoritos, él contesta, le cuenta cuáles son los suyos. Mi móvil suena y veo que se trata de un número que no tengo agregado