—¿Acaso no piensas dejarme en paz? —manifiesto en tono glacial.
—Ya te expuse el tema, perdí a mi hermano en manos de la mafia, no pienso perder a mi sobrino también —me detalla con la mirada en silencio.
Me quedo callada, lo que leí acerca de la mafia no me agradó. Cierro los ojos y suspiro.
—Muéstrame.
—¿A qué te refieres? —sus ojos adquieren un color sombrío.
—Dame una prueba de que todo lo que me dices es verdad, apenas y nos conocemos, Michael es tu sobrino, pero todo sigue siendo… —lo mir