EMMA
Me cuesta trabajo tratar de concentrarme en lo que me acaba de decir Julian, trago grueso al ver su mirada llena de lascivia, es igual a Andrew físicamente, pero en definitiva son dos polos opuestos, uno era más tierno y este es cruel, de mente oscura, no tiene reparo en lo que sale de su boca.
—Fui a buscarte a la cafetería, me dijeron que habías dejado el trabajo —dice pasándose dos dedos por la barbilla—. Ahora veo por qué.
No respondo, no tengo por qué hacerlo, en su lugar tomo asiento