Rosa…
Extendí la mano hacia atrás y me sorprendí al ver que su lado de la cama estaba vacío. Llevaba tres días abrazándome todas las mañanas y luego hacíamos el amor. Era como si estuviéramos de nuevo en el buen camino. Volvió hace unos días después de estar fuera más de tres meses. Normalmente no me tocaba, pero estos tres últimos días han sido como si nos hubiéramos visto por primera vez. Al girarme a su lado, aún sentía el calor, lo que significaba que se acababa de levantar unos minutos ant