Willow…
Había pasado una semana desde que Adrian me pidió que me mudara de vuelta. Había estado durmiendo en mi casa y empacando mis cosas en cajas. Adrian y los niños venían a buscarme casi todas las noches para cenar juntos. No le he dicho nada a Adrian ni a nadie sobre la persona que me está siguiendo. A lo mejor tengo miedo de volverme loca y estar viendo cosas. No se me ocurre nadie que quisiera hacernos daño.
A pesar de ser precavida, no he visto a esa persona en toda la semana, lo que m