Sacudí la cabeza ante la estúpida idea que tenía de que alguien me estaba vigilando. Las dos personas que me secuestraron siguen entre rejas. No puedo creer que todavía esté conmocionada por eso. Necesito relajarme. No va a pasar nada malo mientras estén entre rejas. Sacudí la cabeza y miré a Kylie.
“Sabes, estaba pensando. Quizá algún día podríamos hacer una boda doble si las cosas funcionan entre Harry y yo”, se rio. “¿Y sabes qué?”.
Negué con la cabeza. “No, ¿qué?”.
“Las dos nos enamoramos