Pati convocó el consejo extraordinario a las ocho de la mañana del lunes.
Los socios llegaron sin café. Eso ya decía algo: nadie había tenido tiempo de pasar por la barra de la recepción, que era donde el café existía en la firma antes de las reuniones formales, lo que significaba que nadie había llegado con el margen suficiente para tomarlo, lo que significaba que la convocatoria había llegado con muy pocas horas de aviso y que los socios habían venido directamente desde sus casas o desde el c