Siete de la mañana. La pantalla del móvil ilumina la cocina con un resplandor quirúrgico. El titular de El Continental ocupa toda la portada digital, en negrita, sin espacio para la duda:
"La Fundación del Nobel de la Paz, bajo sospecha de malversación en Colombia."
Laura lo lee de pie, con el café a medio hacer goteando en la cafetera. Lo lee dos veces. Tres. El subtítulo es peor: "Una investigación interna destapa contratos irregulares por un valor cercano a los doce millones. El galardón, en